El pasado 27 de agosto, en Santiago Tianguistenco, se celebró un año más del natalicio del “profesor” Carlos Hank González. Desde tempranas horas arribaron al kiosco del lugar varias caravanas de lujosos vehículos que transportaban en su interior a políticos y destacadas personalidades que fueron partícipes de la celebración. Aquellos políticos que celebran la muerte cuando el pueblo es masacrado, violado y humillado celebraron el lunes pasado el natalicio de este ilustre personaje. Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México y otros personajes hablaron acerca de la libertad, la honestidad, el respeto, de los valores universales; hablaron de derechos humanos mientras los habitantes de San Salvador Atenco en el Estado de México son víctimas de la represión, de violación a los derechos humanos y carecen de justicia cuando se disponen a defender la tierra. Con este evento celebraron el nacimiento de un político que sirvió como modelo para muchos otros en la entidad. Carlos Hank, en su época, fue lider del llamado Grupo Atlacomulco, grupo de políticos-empresarios que mantienen de algún modo el poder económico-político en la región centro del Estado de México. Su hijo, Jorge Hank ahora es dueño de un gran número de bares y antros en la ciudad de Tijuana en Baja California y en otras zonas fronterizas de ese estado que sirven, entre otras cosas, para el lavado de dinero proveniente del narcotráfico, el tráfico de personas y demás negocios que mantiene.